Qué preguntamos a cada cuidadora
- Si ha cuidado antes a personas con alzhéimer u otra demencia, en qué fase y durante cuánto tiempo.
- Cómo actúa cuando la persona se desorienta, se enfada o no la reconoce.
- Si ha hecho noches con alguien que se levanta o intenta salir de casa.
- Qué familias pueden contarte cómo trabajó: sus referencias van en su ficha, con teléfono.
Contarnos bien la situación
Cuanto mejor nos describas el día a día, mejor acertamos: si se mueve solo o necesita ayuda para levantarse, si duerme la noche o se despierta, si hay momentos del día más difíciles, si toma medicación que haya que vigilar. Con eso te decimos qué cuidadoras encajan y si hace falta una sola persona o dos.
Las noches
Con el alzhéimer muchas veces lo difícil llega de noche. Una interna tiene derecho a descansar 12 horas seguidas cada día, así que si tu padre o tu madre se despierta y necesita atención varias veces cada noche, una sola persona no puede con todo. Lo hablamos contigo desde el principio y, si hace falta, lo organizamos con una segunda cuidadora de noche.